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Reigning Men: 300 años de moda masculina

Por Carlos Díaz

¿Cómo pasó una prenda militar icónica de la Primera Guerra Mundial, como el trench coat, a los aparadores y desfiles de las líneas Menswear contemporáneas? El sistema de la moda produce constantemente signos externos, en su caso textiles, para envolver los cuerpos, ya sea a partir de las tendencias (Street style), la creatividad de los diseñadores o la reinterpretación de signos del pasado, contextualizados en el presente. En el caso del trench coat sucede esto último. Es cierto que ha perdido su significado anterior, pero ganó uno nuevo: la elegancia.

La exhibición Reigning Men: Fashion in Menswear, 1715-2015 alojada en Los Angeles County Museum of Art (LACMA), es una retrospectiva a la producción, en el sistema de la moda, de los signos estéticos que configuran las envolturas textiles con las que se han arropado los cuerpos de los hombres durante 300 años.

Curada por Sharon S. Takeda, Kayle D. Spilker y Clarissa M. Esguerra del departamento de costura y textiles de LACMA, la muestra evidencia cómo la moda masculina, al igual que lo revelan los análisis sobre la indumentaria de las mujeres, da cuenta de la definición y redefinición, a través del vestuario, del concepto de masculinidad.

Por ejemplo, en el siglo XVIII el traje de tres piezas que usaban los hombres de la aristocracia, buscaba de manera consciente la abundancia y opulencia de los vestidos de su contraparte femenina. Lo anterior, se infiere, revelaba además de su estatus social, la exquisitez del individuo. Una condición imposible para los plebeyos. Por otra parte, en el XIX la estética del dandy representó un acto de rebeldía, no sólo en su código de vestimenta, también en su actitud, pues a decir del poeta francés Charles Baudelaire, el estilo de vida dandy fue una resistencia al proceso de uniformidad.

En el siglo XXI, la moda masculina refleja las evoluciones, y revoluciones socioculturales, que la masculinidad tradicional ha experimentado. Así, las propuestas de las marcas y líneas Menswear, no reparan en ofrecer trajes ultra chic para el día, esmoquin con detalles floreados para la noche, siluetas delgadas y paletas de colores poco convencionales en el universo simbólico masculino, que van desde los neones a los pasteles.

En la actualidad, los hombres jóvenes de las grandes ciudades no temen en usar diseños con motivos florales, considerados en el pasado exclusivos para las mujeres, tampoco experimentar con el animal print, las lentejuelas o los metales brillantes, al igual que los hombres nobles del siglo XVIII lo hicieron en su momento, la diferencia radica en que mientras éstos últimos se daban tales licencias por su posición social, los primeros lo hacen dentro de un contexto cultural en el cual las barreras de lo masculino y femenino han dejado de ser rigurosas, por tanto, la configuración identitaria y de expresión de género, del cual forma parte la indumentaria, es más permisible.

En Reigning Men: Fashion in Menswear, 1715-2015 es posible observar la textualidad semiótica de la ropa diseñada para los hombres. Es decir, no sólo conocer los diseños y su evolución en las formas, materiales y colores, también entender por qué éstos operaron, en un contexto específico, con éxito y su transmigración, través de la reinterpretación, ha permitido su vigencia en la actualidad.

Dividida en cinco salas, los curadores de la exhibición decidieron no seguir un patrón cronológico para mostrar las prendas, por tanto, fueron agrupadas en cinco tópicos: 1) Evolución / Revolución; 2) Interacciones entre Este y Oeste; 3) Uniformidad, 4) Conocimiento del cuerpo y 5) El hombre espléndido.

Guest wonder through at the Reigning Men: Fashion In Menswear, 1715- 2015 exhibition at LACMA (LA County Museum of Art) in Los Angeles on Wednesday. /ADDITIONAL INFORMATION: LACMAMensFashion.0410 - 4/6/16 Ð ED CRISOSTOMO, ORANGE COUNTY REGISTER -- LACMAMensFashion.0410 Project: B64991161Z.1 2015 (April 6?August 21, 2016), a major survey exploring the history of men?s fashionable dress from the 18th to the early 21st century.

En la primera se exhibe una serie de prendas que muestran la evolución de las prendas del pasado, al presente. Por ejemplo, el English Macaroni masculino de 1770 y el French Incroyable de 1970 usaron trajes con formas exageradas y accesorios dramáticos. Los diseñadores contemporáneos del avant-garde, como Vivienne Westwood y Walter Van Beirendonck, revolucionaron estos íconos, usando escandalosas paletas de colores y creando diferentes formas para modernizar una fenómeno del pasado.

La interacción entre Este-Oeste/ Occidente-Oriente examina el impacto del intercambio cultural en la ropa de los hombres. Por ejemplo, las interpretaciones de Kimono de Japón o el Caftán de Medio Oriente que en 2012 y 2013 realizaron Jean Paul Gaultier y Rick Owens para la temporada Primavera- Verano.

La sección dedicada a los uniformes, ya sean militares o de trabajo, revisa la forma en la que los diseñadores del siglo XXI ha recurrido a la estética militar para producir algunas de sus colecciones. Aquí se plantean preguntas interesantes: ¿Por qué los motivos militares siguen siendo un fuerte anclaje en la moda masculina? ¿Regresar a los uniformes, diseñados para la guerra o el trabajo rudo, es una forma de reafirmar que el hombre actual se viste para las batallas en las ciudades dominadas por el tráfico y los rascacielos? ¿Son una forma de reafirmar, a través de la ropa, los signos de una masculinidad contemporánea que sigue alimentándose de ideales del pasado como la fuerza, el valor y el poder de sobrevivencia?

En Body Consciousness la exhibición muestra cómo, a través de la indumentaria, el cuerpo del hombre es moldeado de acuerdo a las convenciones culturales de los tiempos. Pantorrillas acolchonadas, hombreras amplias en las chaquetas e incluso el uso de corsés, forman parte de las herramientas de la moda para lograr una silueta masculina ideal.

Finalmente, la sección denominada The Splendid Man observa el exceso, bien en los materiales o en el diseño, de la moda masculina. En el siglo XVIII, la moda, en las cortes, para los hombres nobles dictaba una abundancia de metales preciosos para significar la opulencia y el poder, así las prendas se caracterizaban por el uso de oro, plata u otros metales. The Splendid Man muestra cómo, la superficialidad de la vestimenta de los hombres, expresa en el pasado, a través de telas brillantes, pieles de animales, patrones florales y colore vivos, resurgen y son reinterpretados en las décadas recientes por las casas contemporáneas de la moda, tal como en la mitad de 1990 el traje de lana a rayas, fue reinterpretado en lentejuelas por Franco Moschino.

Reigning Men: Fashion in Menswear, 1715-2015 es un esfuerzo importante por traer a los museos y al análisis cultural un elemento poco observado como lo es la moda masculina. Pocas han sido las muestras museísticas dedicadas a la indumentaria del hombre, en comparación con su contraparte femenina. La última memorable, al menos en España, fue realizada por la revista GQ en el marco de la celebración de sus veinte años: Man in Progress, en 2014 y principios de 2015. No obstante, lo anterior es poco, o nada, comparado con la exposición anual realizada en el The Metropolitan Museum of Art dedicada a la moda femenina.

En México aún tenemos una deuda con la moda masculina. La cual tiene la suficiente historia y luz propia para dejar de ser un apartado de las exhibiciones de indumentaria cuyo principal eje es la mujer.